La cita de la semana

"El placer de la mesa es de todos los tiempos y todas las edades, y el último que nos queda cuando todos los demás nos han abandonado"

Anthelme Brillant-Savarin (1755-1826), gastrónomo francés.
Mostrando entradas con la etiqueta pescado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pescado. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de febrero de 2014

Restaurante El Olivo: pescado y marisco magnífico a precios muy altos

¡Por fin de vuelta! Después de una larguísima ausencia volvemos con nuestras críticas. Y para la vuelta, un restaurante de Valladolid capital que había sido mencionado por varios de nuestros lectores: se trata del restaurante El Olivo, especializado en pescado y marisco y ubicado en Parque Alameda, una zona residencial alejada del centro de la ciudad.

A la entrada del Olivo nos encontramos con un amplío espacio de barra y el acceso al comedor. Con una decoración prácticamente ausente y un mobiliario tirando a vulgar, sólo por las referencias previas se puede uno imaginar que está en uno de los templos de Valladolid para la degustación de los productos del mar.

No ayuda a mejorar esta primera impresión la percepción de falta de personal. Una sola persona para atender el comedor, y, a partir de cierta hora, para estar atenta de la barra, lleva inevitablemente a que el servicio sea lento. Eso si, esta es la única pega en cuanto la camarera, que es amable, atenta y buena conocedora del producto que ofrece. Es este un detalle importante, puesto que en el restaurante El Olivo no cuentan con dar una carta a los comensales -aunque se la darán si la piden, no aconsejamos hacerlo porque es inútil-, si no que cada día se cantan los platos que ofrecen.

El marisco y pescado servido en El Olivo es fresquísimo y de la mejor calidad. Se elabora con extrema sencillez: para el marisco, cocido en su punto exacto sin preparaciones adicionales; para el pescado, a la espalda o al horno, de nuevo con un punto magnífico y evitando salsas intensas que desvirtúen la esencia. En definitiva, cocina rendida a la calidad del producto, que en este caso es excelente.

En función de la temporada y la disponibilidad, pues como decíamos todo es producto fresco, se puede degustar langosta, centolla de la ría, almejas, berberechos o gamba de Huelva para empezar, y mero, lubina salvaje, besugo, virrey o una merluza magnífica como segundo plato. Como acompañamiento a los pescados, unas patatas en bastón que aparentemente están ligeramente fritas y terminadas al horno, y son una maravilla. No todo es marisco y pescado en El Olivo: también se puede disfrutar de un buen foie fresco o carne correcta. No obstante, no son estos los puntos fuertes del restaurante.

En cuanto a la carta de vinos, es más bien corta y poco original. No obstante, es correcta, con referencias clásicas de la D.O. de Rueda y las Rías Baixas, y con precios contenidos. Los postres son caseros y bien elaborados, un buen final que no desmerece.

Y llegamos al que nos parece el punto débil de este restaurante: el precio. ¿Tiene un producto excelente? Si. ¿Está cocinado en su punto y servido con total corrección? También. Pero hablamos de pagar una cuenta que para dos personas puede pasar muy fácilmente de los 160 euros, y acercarse a los 200 euros sin problema. Unos precios muy altos para nuestro Valladolid, máxime cuando la decoración y la cantidad de personal del restaurante no están a la altura.

En resumen, el restaurante El Olivo es una visita obligada, al menos una vez, para los amantes del pescado y marisco, y una referencia en Valladolid en este aspecto, pero su relación calidad-precio no pasa de media-alta por lo elevada que resulta la cuenta. Un restaurante para una ocasión especial, y si puede ser para que le inviten a uno, ¡mejor que mejor!

Restaurante El Olivo
Carretera de Rueda nº 68
983248397

viernes, 4 de noviembre de 2011

Restaurante Paco Espinosa: marisco y pescado de la mejor calidad

Retomamos las críticas con uno de los mejores restaurantes de marisco y pescado de Valladolid, el restaurante Paco Espinosa, situado en el barrio de la Victoria.

El Paco Espinosa está un poco alejado del centro, pero vale la pena desplazarse: se trata sin duda de uno de los grandes restaurantes de Valladolid. Con una fachada de aspecto modesto, a la entrada nos encontramos con una barra espaciosa y poco pretenciosa y el acceso al comedor. Una vez en el comedor, empieza uno a situarse en qué nivel de restaurante se encuentra, tanto por el público, como por las mesas espaciosas y distribuidas en un amplío espacio que invitan a disfrutar tranquilamente de la comida. Mientras que los camareros resultan un poco distantes, el dueño del local se vuelca en la atención a los comensales, aconsejando y pendiente de cualquier necesidad.

La carta del restaurante es más o menos amplia: como entrantes, ibéricos, productos de la huerta, y por supuesto lo mejor del mar. Son especialidad las sardinas aliñadas, de textura y sabor exquisito, una maravilla las almejas a las sartén, y los aficionados al marisco se pueden explayar con cigalas, nécoras, unos carabineros extraordinarios...como en pocos sitios en Valladolid.  Como alternativa más económica unas rabas, muy suaves, son buena opción.

En los segundos, se ofrecen varias posibilidades de carne, pero sin duda el punto fuerte en el Paco Espinosa es el pescado. La variedad de pescado fresco es tremenda. Con los pequeños cambios propios de la temporada, encontramos merluza, rodaballo, rape, besugo, bacalao, dorada, lubina, atún, chicharro y más. Todos en general en preparaciones sencillas - al horno, a la plancha, a la espalda -  pero muy bien ejecutadas. El punto del pescado al horno es sencillamente perfecto. Para acompañar a los pescados a la plancha la salsa de marisco o simplemente ajos fritos es una elección muy conveniente, mientras que las preparaciones a la gallega están un poco sobrecargadas de pimentón para nuestro gusto, pues ocultan demasiado el sabor del pescado.

La carta de vinos es muy extensa
, y posiblemente contiene cientos de referencias. Quién sabe si estarán todas disponibles, pero en el comedor está a la vista una vinoteca acristalada del suelo al techo que hace pensar que si. Nos encontramos con muchísimas denominaciones de origen representadas, precios ajustados, y un amplio abanico que va de algunas opciones económicas a vinos de auténtico lujo. Una única pega: la carta de vinos va impresa en folios y mal presentada, no está a la altura su aspecto con el alto nivel que ofrece.

Después del probable atracón, el que se vea capaz puede disfrutar de alguno de los postres caseros. Si no es el caso, los sorbetes son correctos y ayudarán a dar por cerrada la comida.

En cuanto a los precios, desde luego el Paco Espinosa no es un restaurante barato. La cuenta puede ser desorbitada, como en cualquier restaurante que ofrezca mariscos, por supuesto, pero aún dejando de lado el marisco quizá lo único contenido en precio son los vinos. Para dos personas, sin excesos, estaremos entre los 120 y los 130 euros. A pesar de ellos, bajo nuestro punto de vista la relación calidad-precio es buena. Quizá el único restaurante equiparable en Valladolid al Paco Espinosa para disfrutar del mejor pescado sea La Viña de Patxi, ya comentado es nuestro blog.

En definitiva, el restaurante Paco Espinosa es totalmente recomendable para darse un homenaje, para una celebración, y desde luego para los amantes del pescado; eso si, siempre si se puede uno despreocupar de la cuenta. Si se busca una opción contenida en precios, no hay nada que hacer aquí.

Restaurante Paco Espinosa
Paseo del Obregón nº 16
983330988

lunes, 24 de enero de 2011

Restaurante La viña de Patxi: posiblemente el mejor pescado de Valladolid

Tras un parón forzado volvemos a nuestras críticas con el restaurante La viña de Patxi, uno de nuestros preferidos en Valladolid cuando nos apetece comer pescado. Está situado en el barrio de Huerta del Rey, demasiado alejado del centro como para plantearse otras opciones que no sean coche o taxi para ir allí.

El restaurante dispone de una pequeña barra que hace de antesala a un comedor amplío de decoración ecléctica que no termina de ser de nuestro agrado, zócalos de madera combinados con colores verdes intensos y otras paredes claras. Eso si, se trata de un espacio cómodo, con mesas amplías y bien distanciadas entre si.

La atención por parte del servicio es excelente. Los camareros dan un trato amable y cercano, mientras que la maître además proporciona toda la información que podamos necesitar, siempre con una sonrisa. Como muestra, en nuestra última visita hemos pedido dos pescados y comentamos entre nosotros que los compartiríamos delante de la maître. Pues bien, cuando nos trajeron los segundos, vimos que se habían tomado la molestia de emplatar cada ración en dos separadas para que nos resultara más cómodo compartirlos.

La viña de Patxi dispone de carne de calidad, pero donde destaca enormemente es en los pescados. Podemos encontrarlos  a la plancha, al horno, al pil pil o con salsa. Merluza, rape, bacalao...todo del mejor nivel, presentado de un modo más bien tradicional aunque con pequeños toques de sofisticación. Además, sugerencias fuera de carta para incluir pescados de temporada. Esa última visita que comentaba antes es muy reciente y pudimos disfrutar del bacalo skrei, sencillamente delicioso. La temporada acaba de empezar y dura unos dos meses, estáis a tiempo de disfrutarlo!

La carta de vinos es justita. Referencias más bien clásicas en los tintos y los blancos y un modesto apartado de cavas y champán, todo ellos con precios no populares pero si moderados.

En cuanto a los postres, caseros y abundantes en cantidad todos ellos - si estáis un poco llenos, mejor compartir - . Exquisita la crema de queso Idiazabal, la especialidad del restaurante en este apartado.

En vuestra primera visita  a La viña de Patxi quizá os interese el menú degustación, 40 euros por persona sin incluir la bebida. No obstante podéis animaros con la carta, es difícil que os equivoquéis y el menú degustación según el apetito que tengáis puede ser demasiada comida. Si tenéis dudas, dejaos recomendar por la maître.

La cuenta para dos personas - menú degustación aparte -  puede rondar los 90 euros. En nuestra opinión, lo vale. Por tanto la relación calidad-precio nos parece buena.

En definitiva, el restaurante La viña de Patxi es un excelente lugar para disfrutar del pescado, quizá el mejor de Valladolid. En su contra juega su ubicación lejos del centro, y unos precios que no son aptos para todos los bolsillos. Es ideal para un buen homenaje con tu pareja o para celebraciones en grupos reducidos. Nada apropiado si buscas algo económico.

Como curiosidad: tomé un gin-tonic después de cenar y entre dos camareros nos plantaron una barra portátil delante de la mesa para servirlo...nos encantó!

Restaurante La viña de Patxi
C/ Rastrojo nº 9
983341018

viernes, 20 de agosto de 2010

Restaurante Jero: siempre a un alto nivel

Arrancamos en este blog de críticas sobre restaurantes de Valladolid con uno de nuestros preferidos, el restaurante Jero.

El restaurante Jero está en el centro de la ciudad, a pocos metros de la plaza Mayor. Cuenta con un espacio de barra para tapas, cañas y vinos que siempre está hasta arriba de gente. Las tapas son estupendas, pero eso si, hay que pagarlas bien.

El comedor está en la planta de abajo. Es pequeñito y con una decoración agradable y acogedora. Lo atiende una única persona, que tiene un trato exquisito: es muy amable, muy eficiente y muy educado.

El Jero tiene una carta extensa, y de mucha calidad en todos los platos. La variedad de entrantes es tremenda. A nosotros nos encantan las almejas fritas y los rollitos de cecina. En los segundos platos acertarás tanto con la carne como con el pescado. El solomillo de ternera es mantequilla pura en la boca, el rape está exquisito, en fin, como os decíamos tienen gran nivel en carne y en pescado.

La carta incluye tablas, y son de las mejores tablas que hemos comido en Valladolid, pero no nos engañemos, las tablas dan de si lo que pueden (patatas fritas, lechuga, lo que sea de fritos y/o plancha). En el Jero, comiendo de tabla, vas a acabar pagando casi lo mismo que a la carta, y te vas a perder platos de los ricos ricos. En nuestra opinión, las tablas no valen la pena. No porque no estén bien, sino porque el resto está mucho mejor.

Los postres son caseros y muy ricos, aunque creo que nunca llegamos a valorarlos del todo porque llegamos demasiado llenos!

La carta de vinos es tirando a corta para un restaurante de este nivel. Que conste que la selección es buena, eso si, y tiene buena variedad de denominaciones de origen, lo cual es de agradecer en Valladolid.

Hablemos del precio. Bueno, no es barato! Por dar una idea aproximada, para dos personas puede andar entre los 80 y 100 euros. Más cerca de los 100 que de los 80. Aunque en nuestra opinión están bien pagados, tendiendo en cuenta lo que hay por ahí. Es decir, no es un sitio barato pero la relación calidad-precio nos parece muy buena.

Lo recomendaríamos para llevar a una persona de visita a la ciudad y que se lleve un buen recuerdo, para tirarse el rollo con la pareja, o para un homenaje a un@ mism@ cuando el bolsillo lo permite! No es sitio para ir diez amigotes de despedida de soltero, ni para comer algo rápido y barato entre paseo por la plaza Mayor y la visita al Museo Nacional de Escultura.

Aviso para interesados: es conveniente llamar para reservar, y si quereis ir en fin de semana, incluso con varios días de antelación.

Restaurante Jero
C/ Correos nº 11
983353508