La cita de la semana

"El placer de la mesa es de todos los tiempos y todas las edades, y el último que nos queda cuando todos los demás nos han abandonado"

Anthelme Brillant-Savarin (1755-1826), gastrónomo francés.

lunes, 31 de enero de 2011

Restaurante SPQR: italiano bueno y barato

Hablamos hoy del restaurante SPQR, una agradable sorpresa en el panorama de restaurantes italianos de Valladolid, económico y con un nivel superior a la media.

El restaurante está situado en el último tramo de la calle Muro, un poco alejado de las zonas más bulliciosas del centro. Cuenta con una amplía barra que permite disfrutar de desayunos de lunes a viernes y probar la pizza en raciones individuales, costumbre muy italiana que en España suele quedar enclaustrada en locales de comida rápida. A continuación de la barra se encuentra el comedor, dividido en pequeñas estancias, con una decoración que combina pinturas murales clásicas con verdes y naranjas muy vivos y se nos antoja poco armoniosa.

El alma máter del restaurante es el cocinero y dueño, italiano como no podía ser de otra manera. Presenta una carta sin grandes alardes pero muy auténtica, fundamentada en pastas de elaboración propia y pizzas.

Las pastas pueden ser de grano duro, frescas o raviolis y se ofrecen combinadas con distintas salsas, algunas bien conocidas por todos como la carbonara o el pesto, y otras que resultan más sorprendentes aquí aunque son típicas de la gastronomía italiana, basadas en boletus o trufa. El punto de la pasta al llegar a la mesa es simplemente perfecto (qué raro es encontrar un restaurante en Valladolid que lo consiga!). Aparte de estas combinaciones de pasta y salsa al gusto del cliente, ofrecen unas cuantas especialidades muy recomendables.

En cuanto a las pizzas, masa fresca preparada en el día y una buena variedad. Usan ingredientes naturales, cómo se nota la diferencia! Eso si, un poco gruesa la masa para nuestro gusto, pero pensamos que en nuestra próxima visita bastará con indicarlo al pedirla para que venga más fina.

Nos queda pendiente para otra ocasión el apartado de postres, que por lo visto en otras mesas promete, pero ya no nos cabía!

La cuenta es muy ajustada. Puede variar en función de lo que se pida (no es lo mismo pedir pasta al pesto que pasta con boletus y trufas, lógicamente), pero está entre los 25 y 35 euros por dos personas. Barato, y con una relación calidad-precio muy buena en nuestra opinión.

Encontramos el restaurane SPQR como el lugar perfecto para disfrutar de un buen plato de pasta como si en pleno Trastevere te encontraras, para una ocasión informal con amigos o para ese día en que no te apetece cocinar pero no quieres gastar mucho fuera. No es muy adecuado si buscas un ambiente romántico o platos sofisticados.

Antes de terminar, señalar que a diario sólo abre a mediodía; en cualquier caso, conviene llamar antes de ir para confirmar horario y hacer reserva.

Restaurante SPQR
C/ Muro nº 23
983209220

lunes, 24 de enero de 2011

Restaurante La viña de Patxi: posiblemente el mejor pescado de Valladolid

Tras un parón forzado volvemos a nuestras críticas con el restaurante La viña de Patxi, uno de nuestros preferidos en Valladolid cuando nos apetece comer pescado. Está situado en el barrio de Huerta del Rey, demasiado alejado del centro como para plantearse otras opciones que no sean coche o taxi para ir allí.

El restaurante dispone de una pequeña barra que hace de antesala a un comedor amplío de decoración ecléctica que no termina de ser de nuestro agrado, zócalos de madera combinados con colores verdes intensos y otras paredes claras. Eso si, se trata de un espacio cómodo, con mesas amplías y bien distanciadas entre si.

La atención por parte del servicio es excelente. Los camareros dan un trato amable y cercano, mientras que la maître además proporciona toda la información que podamos necesitar, siempre con una sonrisa. Como muestra, en nuestra última visita hemos pedido dos pescados y comentamos entre nosotros que los compartiríamos delante de la maître. Pues bien, cuando nos trajeron los segundos, vimos que se habían tomado la molestia de emplatar cada ración en dos separadas para que nos resultara más cómodo compartirlos.

La viña de Patxi dispone de carne de calidad, pero donde destaca enormemente es en los pescados. Podemos encontrarlos  a la plancha, al horno, al pil pil o con salsa. Merluza, rape, bacalao...todo del mejor nivel, presentado de un modo más bien tradicional aunque con pequeños toques de sofisticación. Además, sugerencias fuera de carta para incluir pescados de temporada. Esa última visita que comentaba antes es muy reciente y pudimos disfrutar del bacalo skrei, sencillamente delicioso. La temporada acaba de empezar y dura unos dos meses, estáis a tiempo de disfrutarlo!

La carta de vinos es justita. Referencias más bien clásicas en los tintos y los blancos y un modesto apartado de cavas y champán, todo ellos con precios no populares pero si moderados.

En cuanto a los postres, caseros y abundantes en cantidad todos ellos - si estáis un poco llenos, mejor compartir - . Exquisita la crema de queso Idiazabal, la especialidad del restaurante en este apartado.

En vuestra primera visita  a La viña de Patxi quizá os interese el menú degustación, 40 euros por persona sin incluir la bebida. No obstante podéis animaros con la carta, es difícil que os equivoquéis y el menú degustación según el apetito que tengáis puede ser demasiada comida. Si tenéis dudas, dejaos recomendar por la maître.

La cuenta para dos personas - menú degustación aparte -  puede rondar los 90 euros. En nuestra opinión, lo vale. Por tanto la relación calidad-precio nos parece buena.

En definitiva, el restaurante La viña de Patxi es un excelente lugar para disfrutar del pescado, quizá el mejor de Valladolid. En su contra juega su ubicación lejos del centro, y unos precios que no son aptos para todos los bolsillos. Es ideal para un buen homenaje con tu pareja o para celebraciones en grupos reducidos. Nada apropiado si buscas algo económico.

Como curiosidad: tomé un gin-tonic después de cenar y entre dos camareros nos plantaron una barra portátil delante de la mesa para servirlo...nos encantó!

Restaurante La viña de Patxi
C/ Rastrojo nº 9
983341018

viernes, 5 de noviembre de 2010

Restaurante Molinero: pincho de lechazo en Traspinedo

Salimos de Valladolid hacia el restaurante Molinero de Traspinedo, localidad situada a 25 kilómetros de la capital con una larga tradición gastronómica en la elaboración de pinchos de lechazo a la brasa.

El restaurante Molinero se encuentra en el centro del municipio. Dispone de una zona de barra que da acceso a un amplío comedor donde se respira ambiente castellano tradicional auténtico, con mesas de madeza maciza y sobria decoración. Es un negocio familiar bien atendido que se focaliza en unos pocos platos tradicionales, y es que la carta del Molinero no podría ser más simple.

Para comenzar, unas sopas castellanas, contundentes y deliciosas, variedad de embutidos entre los cuales sólo destaca el queso de oveja, y manitas de lechazo, un placer para chuparse los dedos -literalmente-.

Como segundo plato, pincho de lechazo a la brasa. Está sencillamente delicioso. Partiendo de buena materia prima, y cocinados a la parrilla sobre brasas de leña, los pinchos de lechazo son una manera distinta de disfrutar del típico lechazo castellano, y una exquisitez cuando la calidad de la carne y la elaboración dan la talla.

Los postres son caseros y también tradicionales, por supuesto. Estupendas tanto la tarta de piñones como la tarta de queso.

En cuanto a los vinos, una limitada selección de vinos castellanos: Ribera del Duero, Tierra de Castilla y Leon, Toro y vino de la casa a granel, otro clásico de los mesones castellanos.

El punto débil del restaurante es sin duda la falta de variedad en todos los aspectos. Todo el que vaya al Molinero sin ser consciente de esto se puede llevar un chasco. En cualquier caso, raro es acabar allí por accidente, y en general el objetivo de cualquier visitante del restaurante es disfrutar de los pinchos de lechazo.

La cuenta puede estar en torno a los 50 euros para dos personas. En nuestra opinión la relación calidad-precio es buena, y es que no hay que perder de vista que a pesar de lo simple de la oferta del restaurante en el Molinero lo que se come es lechazo.

En conclusión, se trata de un restaurante perfecto para disfrutar de los pinchos de lechazo a la brasa y de la tradición castellana. No es apto para vegetarianos ni para el que busque un ambiente refinado.

Restaurante Molinero
Calle Mayor nº 2 (Traspinedo)
983682449

jueves, 28 de octubre de 2010

Restaurante Otras Luces: perdiendo el paso

Hablamos hoy del restaurante Otras Luces, que disfruta de una situación envidiable en plena plaza Mayor de Valladolid.

Se trata de un restaurante concebido para proyectar modernidad, variedad y calidad a buen precio. Arrancó con fuerza y dió qué hablar en Valladolid en sus primeros meses, porque no abundan en la ciudad restaurantes en esa línea y menos en la zona, pero lamentablente se ha ido degradando con el paso del tiempo.

El Otras Luces está situado en un semisótano en la plaza Mayor, con una decoracion luminosa, elegante y con toques modernos. El comedor presenta dos inconvenientes serios: las mesas son pequeñas y están muy juntas entre si, y por otro lado en una parte del local se permite fumar sin separación alguna con la zona de no fumadores. Entre mala ventilación, estrecheces y tabaco, el resultado es poco confortable. Como alternativa al comedor interior cuenta con terraza, una maravilla por su ubicación en el buen tiempo pero que tiene un problema que ya existe en el interior, y acrecentado: la lentitud y desorganización del servicio.

Presenta una carta variada, internacional, y que promete apostar por materias primas selectas. Desgraciadamente no alcanza la calidad necesaria para el precio que tiene en casi ninguno de los platos: la pasta no está en su punto, las salsas por excesivas en vez de realzar la carne esconden su sabor, los pescados salen pasados de la plancha...no podemos evitar que nos recuerde a los restaurantes al estilo de la cadena Vips, tan popular en otras ciudades: mucha variedad, poca satisfacción. Merecen una reseña aparte las anchoas del Cantábrico, de precio desmesurado y absolutamente mediocres.

El restaurante ofrece una fórmula de menú de mediodía de lunes a domingo que empezó siendo una buena opción (12 euros de lunes a viernes) para comer económico en el centro, pero el precio ha subido a 15 euros a diario y 18 los fines de semana y considerando el nivel de la comida ya no es aconsejable.

Por todo esto nos parece que la relación calidad-precio del Otras Luces es mediocre en el menú, y mala comiendo a la carta, con una cuenta que puede rondar los 60 euros.

En nuestra opinión puede ser un buen sitio para disfrutar en temporada de terraza de comer en la plaza Mayor, eso si de menú y si  os encontrais con la paciencia necesaria para soportar las esperas. No es un sitio recomendable para homenajes gastronómicos ni ocasiones especiales.

El Otras Luces no admite reservas. Eso era un problema hace unos meses, pero actualmente no lo es.

Para terminar comentaros que el restaurante abre para desayunos y en esta faceta si es destacable si quieres empezar el día con un desayuno contundente.

Restaurante Otras Luces
Plaza Mayor nº 22
983374070